Las palabras “Da gusto ser del Mensajero” no es que sea una frase hecha, la verdad es que toda mi vida lo he pensado y más estos cuatro años que estado trabajando para la cadena, me he sentido como en mi propia casa, yo creo que hasta era mi casa ya que pasaba más horas en ese barranco que en mi propio hogar, pero creo que después de este periodo de tiempo lo mas idóneo es marcharme. La decisión no ha sido nada fácil, pero a veces hay que da un pasito para atrás para dar luego dos hacia delante. No me quiero despedir sin antes agradecer a tanta gente que me ha llenado tanto y me ha enseñado tanto estos últimos años, a los cientos de personas que tenemos en el Facebook de la cadena de filiales por preocuparse por lo que pasa en dicha base (no se preocupen que dejaré dicha página en buenas manos, para que tengan toda la información de la cadena de primera mano)… Muchas gracias a todos los miembros del club, trabajadores, entrenadores, padres, directivos, aficionados y como no a todos los niños y chicos de la cadena: si no fuera por ellos y por la alegría que me daba verlos entrenar y la felicidad que transmitían, esto de ser entrenador-coordinador no tendría sentido. Trabajamos por ellos y para ellos!!! Y por otro lado me van a permitir hacer un pequeño inciso… Darles las gracias a los padres del ALEVIN ATLETICO por hacerme sentir tan bien durante estos dos años y hacerme partícipe de sus vidas como si fuera un integrante más de su familia, pero sobre todo a mis niños de dicho ALEVIN, que con algunos he pasado 2 años de vida en el vestuario, pero con otros 3 o incluso 4 años. He aprendido tanto de ellos que a veces me preguntaba quién era el entrenador. Darles desde aquí un gran abrazo a todos y espero que en el futuro podamos volver a compartir vestuario y sino es así, les deseo todo lo mejor, primero que sean una grandes personas (que ya creo que lo son) y si es posible que sean unos grandes futbolistas. Sin nada más, muchas gracias por confiar en mí a la familia mensajerista y nos veremos por esos campos de Dios. Jairo Ponce