Pedro Luis Cárdenes Almeida (Santa Brígida, 14/08/1967)
Hasta 1993 militó en la UD. Las Palmas, donde jugó 6 temporadas y 179 partidos, repartidos entre Primera, Segunda y Segunda “B”. En Primera participó en 12 partidos en la temporada 1987/1988.
La pena de dejar “su equipo” la compensa con el fichaje por la UE. Lleida para jugar nuevamente en la máxima categoría del fútbol nacional a las órdenes de Manuel Esnal, “Mané” (1993/1994). Pese a que se compromete por tres años la relación sólo dura una temporada y con el descenso cambia Cataluña por Andalucía.

La campaña siguiente (1994/1995) firma por el Córdoba para jugar en Segunda División “B”. Allí, logra el título de Campeón del Grupo IV y se queda a las puertas del ascenso en la liguilla, terminando segundo por detrás del Sestao River.
Regresa a Canarias donde se enrola en las filas del Corralejo (1995/1996) y desde Fuerteventura da el salto a nuestra isla para defender la camiseta del CD. Mensajero nuevamente en la categoría de bronce (1996/1999).
Una vez finalizado su contrato, deja La Palma para volver a Santa Brígida, donde ficha por el Angostura y después de dos temporadas “cuelga las botas”.
Tras obtener el título de entrenador nacional, Pedro Luis ha dirigido al juvenil del Estrella Roja y a su equipo femenino, vinculado al Villa de Santa Brígida, al que ascendió a categoría nacional y mantuvo al año siguiente. La pasada temporada llevó las riendas de la UD. Las Palmas femenino, conjunto que militaba en la Superliga Femenina.

En su Santa Brígida natal es actualmente Coordinador Deportivo Municipal, con lo que sigue relacionado con el mundo del deporte. Tras “matar el gusanillo” con alguna patada al balón en el equipo veterano satauteño y en la Liga Indoor Nacional con la UD. Las Palmas, está volcado en la práctica del pádel.
* Comienzas tu carrera en la base del Villa de Santa Brígida, ¿cómo fueron tus inicios en el fútbol? ¿Quién te metió el “gusanillo”?
Ya con 9 añitos jugaba “de forro” con los equipos federados, cabe destacar que antes las categorías eran solo tres: alevín, infantil y juvenil y yo jugaba “de forro” por no tener la edad mínima. Desde los 9 hasta los 17 años estuve en la cadena del Santa Brígida pasando en aquella época por el “Trinaranja”, “Seven–Up”, “TrinaPiña” que estos eran los nombres de los equipos de la cadena del Santa Brígida y después con el juvenil. Recuerdo estando en el División de Honor ir a jugar contra el Mensa… ¡qué recuerdos!
Destacar que mi primer entrenador fue Jacinto “el del Ayuntamiento” y a partir de él tuve unos cuantos más hasta llegar al juvenil. Ya con 14 años alternaba el 3ª División de la mano de D. Antonio Collar, que él sí fue el entrenador que marcó mi carrera, quien con 17 años me ofreció la oportunidad de hacer las pruebas con el equipo que yo quisiera. Elegí el Atlético de Madrid y estuve allí una semana. Sólo me propusieron quedarme en el filial y decidí venirme para las Palmas y fiché por Las Palmas Atlético, donde estuve solo un año, subiendo el equipo a 2ª “B” y luego firmando por el primer equipo junto a otros ocho compañeros, la vez que más jugadores han subido del filial.
Como anécdota decir que mi padre de pequeño me llevaba los sábados a ver a la UD. y yo solo iba porque siempre me compraba un corneto… y las vueltas de la vida, al final eso fue lo que me encauzó la vida gracias al fútbol.
* Después, fichas por la UD. y juegas 6 temporadas con los amarillos entre Primera, Segunda y Segunda División “B”; me imagino que hacerlo durante tanto tiempo en el equipo representativo tiene que ser un orgullo para ti…
Desde luego, para cualquier canario en mi época la máxima ilusión era vestirse de amarillo sin importarte el dinero ni cualquier otra cosa, desgraciadamente hoy en día las cosas no son así y es una pena porque para mí ha sido todo un orgullo defender a capa y espada cada día de mi vida la camiseta, con la máxima ilusión todo el tiempo que estuve ligado a esos colores.
* Como decías llegas al “filial amarillo” con 17 años y con 20 ya eres titular con la UD. Las Palmas en el “Santiago Bernabéu” para jugar contra el Real Madrid de Buyo, Chendo, Sanchís, Míchel, Martín Vázquez, Hugo Sánchez, Butragueño… ¿Cómo recuerdas este partido?
La verdad que subir tan pronto al primer equipo fue una pasada y en mi primera temporada los inicios fueron duros, pero normal porque al principio no jugué hasta que destituyeron al tándem que nos entrenaba, José Antonio Ruiz Caballero – Germán Devora, y vino Roque Olsen que fue mi padre adoptivo en el fútbol porque me dio la oportunidad nada más llegar y por su puesto la aproveché. Y uno de los partidos fue contra el Madrid en el Santiago Bernabeu y preciosos recuerdos jugar contra la “Quinta del Buitre”… fue en la época buena, no como ahora y lo más negativo fue que nos metieron cinco a cero, jajaja.
* Te embarcas en el proyecto del CD. Mensajero procedente del CD. Corralejo. ¿Cómo se produce tu fichaje por el Mensa? ¿Qué sabías del equipo antes de venir?
Estuve una temporada en el Corralejo donde me trataron de maravilla y aun teniendo un año más de contrato y perdiendo dinero decidí irme al “Mensa” por ser un equipo de superior categoría y en aquellos momentos pasaba por unos momentos futbolísticos muy bueno. Y la verdad es que acerté de lleno porque pasé tres años de mi vida maravillosos. Una de las claves que viniera fue la insistencia de Toni Cruz y una vez hablé con él, tuve las cosas claras. Del “Mensa” sabía que llevaban unos cuantos años en la categoría y se estaba haciendo respetar, era para mí una nueva isla, una experiencia diferente y me sedujo mucho la oferta.

* Tu primer año es uno de los más duros de la historia del club en el apartado económico, debido a la reducción de las subvenciones. Sin embargo, el equipo da la cara y acaba en una cómoda 8ª plaza en el Grupo IV llegando incluso a ocupar durante varias jornadas el liderato en la competición. ¿Cómo recuerdas esta primera temporada?
Pues muy bien, la verdad que el grupo que había era maravilloso con gente veterana y jugadores muy jóvenes con muchísima proyección y eso hizo que mi integración al grupo fuera muy fácil. Deportivamente estábamos haciendo una temporada redonda y si no hubiera sido por las circunstancias, estoy convencido que ese equipo hubiera hecho historia porque nos habríamos metido en la liguilla de ascenso para subir de categoría.
* He leído en alguna entrevista tuya que pese a que la situación era dura te quedas con la unión del vestuario para salir de este trance. Eso hizo más fuerte al grupo, ¿no?
Seguro. Te digo la verdad: en esos momentos es cuando se ven las personas porque se pasaron momentos muy desagradables, compañeros pasando situaciones límites y si no es por el DNI. que teníamos lo más normal era que aquello saltara por los aires. Y una cosa muy importante, destacar también que yo personalmente en esos momentos comprendí el escudo del Mensajero, lo que el aficionado quiere y sufre por esos colores solo se ve en los momentos delicados y yo viví en esos momentos detalles de la gente que en mi vida me podía imaginar.
* Fueron unos años complicados, ya que a los malos tiempos económicos se unía que en la segunda temporada se luchaba por no descender, jugando dos dramáticas eliminatorias ante Motril y Zamora. En el último partido 3300 mensajeristas en las gradas, el árbitro que alarga 10 minutos y encima anula un gol a Rafa…
Jajaja… joder que si lo recuerdo, perdón por la expresión, pero sólo te puedo decir que esa eliminatoria se la he contado a muchos amigos, fue tan extrema, tan intensa y tan bonita que son de las cosas que después de colgar las botas la retienes en la memoria para toda tu vida.
* Pero para lograr ese objetivo el “Silvestre Carrillo” fue un fortín en el que se lograron en la segunda vuelta 9 victorias en 10 partidos (solo se cayó ante el Barca “B”). ¿Cómo recuerdas el ambiente de nuestro Estadio en los días de partido?
Te puedo decir con la boca llena que si tu preguntas en el mundo futbolístico, el cien por cien de la gente te va a decir que jugar en el “Silvestre Carrillo” contra el Mensajero significaba que antes de empezar el partido el equipo visitante ya va perdiendo por uno a cero. Creo que con esto te respondo, porque antes de yo llegar y cuando me fui la afición, el ambiente que se vivía y sobre todo nosotros los jugadores dentro del campo nos hacíamos respetar tanto que teníamos un plus de autoestima muy grande y eso se reflejaba dentro del antiguo césped, aunque también hay que reconocer que siempre han habido jugadores encargados de que esa magia se produjese, algo que no es fácil de conseguir y que hay que tener liderazgo para transmitirlo.
* Más llevadera (desde fuera) parece que fue tu última temporada en el Mensa. El equipo cogió enseguida la zona alta de la tabla y hasta 5 jornadas del final se estuvo luchando por entrar en los playoffs de Ascenso a Segunda División. Me imagino que después de años pasándolo mal te hubiera gustado finalizar tu etapa rojinegra jugando por subir de categoría…
Evidentemente como futbolista yo siempre he sido muy ambicioso y competía para llegar lo más lejos posible y como te he comentado con anterioridad jugar un play off de ascenso hubiera sido un colofón para haber acabado mi contrato o a lo mejor si hubiésemos culminado una gesta de esas quién sabe si a lo mejor todavía estaríamos viviendo en esa isla tan bonita y en la que solo puedo dedicarles alabanzas por como traté y como me trataron incluso cuando vuelvo a visitarles.
* Te acuerdas del último partido oficial que jugaste en el “Silvestre Carrillo” con el Mensa?
Tengo que reconocer que soy un auténtico desastre para recordar cosas y no me acuerdo del partido en sí, lo que sí tengo en la retina son los recuerdos del cariño de la gente en mi marcha.
* En esos tres años los cambios en la dirección técnica fueron una tónica habitual – Toni Cruz, Martín Marrero, “Pacuco” Rosales, Manolo Acosta (junto con Márquez y Portela), José Antonio Fernández… - pero ¿con cuál te encontraste más a gusto o cuál te marcó más?
Hay que decir que cada entrenador tiene sus cualidades, unos más que otros, pero haciéndome esta pregunta a estas alturas tengo que decirte que de todos aprendí mucho, de unos cosas buenas y de otros cosas no tan....... buenas. Si me la hubieses hecho cuando acabé de jugar seguro que al ser más impetuoso sería más agresivo.
* Una alineación habitual de estos años podía ser la formada por Moisés, Delfín, Moisés González, Pedro Luis, Suso, Gabi, Rafa, Ciani, Pacho, Oti y Zipi, con la que el Mensa se midió al Novelda. ¿Qué recuerdos te traen estos nombres?
Se me vienen muchos flashes preciosos de recuerdos y momentos lindos, tienes que tener en cuenta que yo personalmente tenía buenísima relación con todos mis compañeros y una de mis virtudes era que intentaba que en el vestuario hubiera buen ambiente. Bueno, solo con decir que uno de los mejores amigos palmeros que tengo es Jorge “el gemelo” con lo trasto que es ya tiene merito, jajajaja .
* ¿Mantienes contacto con alguno de tus compañeros de aquella época?
La verdad que a mí me cuesta mucho estar llamando por teléfono, pero aún así con los canarios que aún nos vemos en Las Palmas, también con mi “hijo adoptivo” Ciani, que encima está viviendo en el sur de mi isla, estuve hasta hace unos años en contacto con Valderrey y con Antonio en Tenerife, que siempre me echa la bronca, y en La Palma en estos últimos años que sigo viniendo por trabajo me encuentro esporádicamente a algunos. Pero sobre todo con el que por ahora no he perdido el contacto y casi siempre nos vemos cuando aparezco por ahí es el cabezón de Jorge “el Gemelo” que aunque parezca imposible es con el que más amistad cogí y desde aquí quiero mandarle un abrazo y espero que su oficina siga en el mismo sitio.
* Me imagino que tendrás muchísimas anécdotas de tu paso por el Mensa… ¿alguna que se pueda contar?
Hubo de toda clase de colores, pero por ejemplo lo más que a mí siempre me divertía era ver las caras de “asustaos” que ponían los peninsulares que venían por primera vez al campo y miraban para la montaña. Se les ponían unas caritas de “asustaos” y siempre alguno de los nuestros les soltaba alguna patujada y los terminaban de acojonar.
* De estas tres campañas, ¿qué partido recuerdas con más emoción?
El último partido contra el Zamora para no bajar fue de los partidos más eternos y al terminar esa alegría que vivimos todos fue muy emotiva, no sólo de los jugadores y cuerpo técnico sino del ambiente en el Estadio y la afición que respiramos con alivio. Eso fue como un ascenso y se vivió “como dios manda”.
* ¿Cuál es el mejor futbolista con el que has jugado? ¿Y el que más problemas te ha dado para defenderlo?
La verdad que la clase que tenía “Koke” Contreras era increíble y ver también al “Pollo” Vidal lo rápido que era fue un auténtico honor ser compañero de ellos. Y defender a un Paolo Futre con el que tuve grandes desafíos en velocidad, que al final le gané mas veces que el a mí, fue muy curioso. Pero para mí sin duda el mejor jugador al que me he enfrentado en clase, técnica individual y con un regate que sin esfuerzo alguno te dejaba sentado fue Michael Laudrup, y encima en el “Nou Camp” que es un campo tan grande que era muy difícil pararle.
* Tú que lo has podido vivir, ¿cómo ha cambiado el fútbol que se practicaba en los finales de los 90 con respecto al actual?
Ahora por suerte el fútbol ofensivo está mucho más protegido y los defensas muy agresivos y sobre todo el gran seguimiento mediático que hay hace que no pasen cosas tan lamentosas como las lesiones históricas de Maradona y genios de ese estilo, que son más difíciles que se produzcan.
* ¿Eras un jugador supersticioso en la preparación o en el mismo partido?
Más que supersticioso era un poco maniático a la hora de hacer el mismo ritual, pero de todas formas cuando algo no me funcionaba lo cambiaba y buscaba alternativas para cambiar la suerte.
* ¿Qué jugador actual podría parecerse a ti en la forma de desenvolverse en el campo?
Yo al principio de mi etapa de jugador jugaba más de defensa central y en esa posición por su comportamiento en el campo e implicación podría ser un Sergio Ramos y en mi segunda etapa de jugador lo hice más de medio centro defensivo y en esta posición podría ser Javi Martínez, el del Bilbao… jejejeje he elegido a dos buenos elementos para presumir un poco.
* ¿Sigues la actualidad del “Mensa”?
La verdad que no tanto como quisiera, pero sé que Suso se retiró… ¡Menos mal coño!, creía que iba a jugar hasta los cincuenta, jajaja. Recuerdos y un fuerte abrazo para ese pequeño gran jugador con el que fue un honor compartir vestuario.
* ¿Quieres mandar un mensaje a la afición rojinegra?
Por supuesto, para no quedar mal con nadie darles las gracias a tod@s las personas que hicieron que mi estancia en La Palma fuera tan especial y a la afición rojinegra que tengan paciencia, que no dejen nunca de alentar al equipo para que su historia deportiva tenga muchos capítulos más, llenos de alegrías y hazañas tan grandes que todos los que hemos contribuido hasta ahora a engordar esos maravillosos años nos sintamos orgullosos de los logros que aún tienen que venir.

