Delfín Díaz Cabrera “Delfín”, nació el 24 de diciembre de 1970 en el municipio sureño de Fuencaliente. Sus primeros pasos en el mundo del fútbol los dio en su pueblo natal aunque su carrera deportiva la desarrolló en el C.D. Mensajero, club al que se siente ligado, pues 17 temporadas refrendan su trayectoria deportiva escritas de rojo y negro.
Galardonado con una mención especial en la Gala del Deporte 2002 de La Palma a su trayectoria deportiva, permaneciendo fiel a unos colores y por su caballerosidad dentro y fuera de los terrenos de juego.
Entre su palmares deportivo destacan: 4 play-off de ascenso, dos a 2ºB en la temporada 90-91 y materializando el ascenso en la 91-92, dos a 2ºA temporadas 94-95 y 99-00. Participaciones en diferentes eliminatorias de la Copa del Rey contra el Atl. de Madrid, Real Betis, R.C. Celta de Vigo y Almería C.F entre otros.
Tuvo diferentes oportunidades para abandonar la Isla pues su destacada trayectoria no pasó desapercibida para diferentes equipos. Aún en edad juvenil el C.D. Tenerife mostró interés por él; otros como el Extremadura C.F. y el Recreativo de Huelva quisieron ficharle pero Delfín hombre de la casa prefirió quedarse y realizar su carrera deportiva en el Club.
Delfín, en el centro de la imagen rematando de cabeza.
Estadio de “La Rosaleda” (encuentro Málaga C.F. – C.D. Mensajero).
¿Quién te mete el “gusanillo” por el fútbol? Como es lógico, en una familia donde se vive de una forma especial este deporte lo normal es que tengas muchas probabilidades de acabar practicándolo. Mis padres y hermanos fueron los principales impulsores.
¿Recuerdas en qué temporada empezaste a jugar en el Mensa? En la temporada 85-86. Tenía en ese entonces 14 añitos y empecé a jugar en el Juvenil Nacional del C.D. Mensajero. Pronto con casi 17 tuve la oportunidad de debutar en el primer equipo (Tercera División).
¿Jugaste en algún otro equipo? Me alegra que me hagas esa pregunta, pues es un dato del que se ha hablado poco. Di mis primeros pasos en el mundillo del fútbol en el equipo de mi pueblo natal, la U.D Fuencaliente, aunque el tiempo que estuve fue relativamente breve ya que la mayor parte de mi carrera deportiva la desarrollé en el C.D Mensajero. Conservo buenos amigos y recuerdos de esa primera etapa.
Muchos entrenadores en tus temporadas en el Mensa… ¿de cuál aprendiste más? Pregunta difícil de contestar. Numerosos entrenadores, es cierto, son 17 temporadas en el Mensa, club en el que crecí y maduré, como persona y jugador… a lo largo de estos años han pasado muchos y aunque parezca un tópico, de todos ellos he aprendido mucho.
Grandes jugadores compartieron vestuario contigo, Falo, José Ramón, José Alberto, López, Paquito, Ayala, Oscar Engonga, José Antonio “Márquez”, Portela, Miguel “Puente”… ¿cuál es el mejor futbolista de todos los que han compartido vestuario contigo? ¿Con qué compañeros hiciste más amistad? Después de tantas temporadas en el Mensa, he visto pasar a grandes jugadores, muy buenos amigos y aunque por cuestiones de la vida he perdido el contacto con algunos de ellos los tengo presentes en mi memoria. Sería injusto por mi parte el nombrar a unos y no a otros. Aprovecho la ocasión que me brindan para darles un fuerte abrazo a todos.
¿Y el mejor contra el que te has enfrentado? A lo largo de mi vida futbolística y por mi condición de central he tenido la oportunidad de marcar a futbolistas como Raúl González, Raúl Tamudo, Tren Valencia, Turu Flores, Albert “Luque”, Miguel Ángel “Mista”, Enrique “Cuxart”, entre otros... Recuerdo a Velli Kasumov, igual no les suena mucho, el que fuera delantero del Real Betis en la eliminatoria del encuentro de vuelta de la Copa del Rey que jugamos en el entonces “Benito Villamarín”, ahora “Manuel Ruiz de Lopera”. Fue un partido intenso y duro en el que tuve que emplearme a tope, aunque el resultado que era lo más importante fue una verdadera pena ya que perdimos el encuentro (3-2), eso si, con un jugador menos y el público bético nervioso, silbando y pidiendo la hora.
Por cierto, ¿cómo ves a Suso? De Suso que voy a decir que no se sepa, compañero y amigo de tantas “batallas”… Nos ha tocado vivir buenos y, todo hay que decirlo, como en toda familia también malos momentos… lo veo bien y opino que actualmente es una pieza importante para las aspiraciones del Mensa en el play off de ascenso a 2ª B. Sin olvidar a los demás jugadores que componen el actual plantel, pues todos son necesarios y la unión del grupo es fundamental para conseguir cualquier objetivo, ya que el fútbol es un deporte colectivo.
¿Cuáles son tus mejores recuerdos como futbolista del Mensajero? ¿Te queda algún partido grabado en la memoria? El debút con el primer equipo aún en edad juvenil fue contra el entonces líder de Tercera División, el Salud de Tenerife en su terreno de juego (0-0). Laureano Ramos “Nene” fue el entrenador que me hizo debutar.
El play off y la culminación del apoteósico ascenso a 2ª B, que nos enfrentó a la U.D. Orotava, Las Palmas Atlético y U.D. Gáldar, con Manolo Acosta como entrenador; los dos play off de ascenso a Segunda A, el primero contra C.D. Castellón, Córdoba C.F. y el desaparecido Sestao Sport Club, refundado como el Sestao River Club, con Pacuco Rosales como entrenador y el segundo contra Real Murcia, Granada C.F. y Burgos C.F., con José Manuel Arevalo de entrenador.
Las eliminatorias de Copa del Rey contra el Real Betis Balompié, Atlético de Madrid, R.C. Celta de Vigo.
Me viene a la mente un encuentro jugado en nuestro fortín, el “Estadio Silvestre Carrillo”, entre el Mensa y el Extremadura CF. (1º clasificado). Ganamos 2-1 y tuve la suerte de marcar los goles que nos dieron la victoria, algo que no es muy usual en un defensa. Destacaría el juego que desplegamos, pues hicimos un partido muy serio ante un gran rival, nuestro entrenador entonces era José Ramón Fuertes.
Acabas tu carrera como futbolista y no seguiste vinculado a este deporte… ¿No te quedaron ganas? ¿O es que no te llamó nunca la atención el banquillo? Siempre viví de forma especial el deporte en general, y mi vinculación con el mundo del fútbol y el C.D. Mensajero siempre estará latente. Es imposible desligarse de un deporte y club que te ha dado tanto. Actualmente soy Coordinador de Deportes del Municipio de Breña Baja, aún así, no descarto que en un futuro pueda poner mis humildes conocimientos al servicio del mundo del balompié.
Cuéntanos alguna anécdota de tu época de futbolista.
Recuerdo un encuentro en el Estadio “Chapín” entre el Jerez (líder) y el Mensajerito (2º clasificado). Durante la semana se había calentado el ambiente, cuando saltamos al terreno de juego nada más y nada menos que 20.000 espectadores llenaban las gradas y como recibimiento una sonora pitada. Ya en los preliminares se sentía cierta tensión, son esos partidos que te encanta jugar donde se respira un ambiente futbolero, el encuentro acabó 0-1 gol del “quillo”, José Antonio “Marquez”, de falta al borde del área. Los jerezanos lo intentaron pero no encontraron la forma de batirnos. Al término un grupo de radicales no quiso que el encuentro acabara en el terreno de juego y estuvimos más de tres horas encerrados en el Estadio; al salir del mismo nos encontramos con la guagua destrozada. Es una pena que este tipo de incidentes aún continúen ocurriendo.
Siempre se ha dicho que sobre el terreno de juego Delfín era ante todo un caballero… ¿crees que se ha perdido esta cualidad en el futbolista de ahora? No creo que los futbolistas de hoy en día hayan perdido esas cualidades, en este caso no generalizaría pues siempre ha habido futbolistas ejemplares dentro y fuera del terreno de juego.
Opino que los responsables técnicos, entrenadores y monitores no sólo deben limitarse a trabajar cualidades técnicas y físicas en los más jóvenes, su responsabilidad no debe quedar ahí, también, tienen que transmitir valores que considero que son inalienables en los futuros deportistas como deportividad, respeto, responsabilidad, compromiso, etc. Sin olvidar a los padres, que son muy importantes a la hora de orientar a sus hijos en esa misma línea. En esta dinámica se debería de trabajar conjuntamente preocupándose e interesándose por la evolución de un joven futbolista y como objetivo primordial conseguir la realización de un deportista íntegro.
En este sentido me considero afortunado pues tuve una buena base, ya que tanto mis padres como mis entrenadores me prepararon y me orientaron muy bien.
¿Cómo era Delfín como futbolista técnicamente? Yo me definiría como práctico, seguro, duro pero sin maldad, disciplinado y sobre todo un jugador de equipo con las ideas claras que sabía el rol que desempeñaba en cada momento, no era de florituras y de tomar riesgos innecesarios que pudieran perjudicar al grupo.
¿Qué diferencias ves entre el fútbol de los 90 y el de ahora? El fútbol básicamente es el mismo, aunque en especial para el C.D. Mensajero, y en general para el fútbol palmero, la década de los 90 significó un hito histórico ya que por primera vez un equipo palmero participó en la 2ª B. ¡Quién lo iba a decir nada más y nada menos que 10 temporadas en la categoría de bronce del fútbol español!
¿Cómo ves al equipo esta temporada? Lo veo bien y destacaría a su conjunto, sin tener grandes individualidades, con esfuerzo y trabajo se han ganado el respeto de todos consiguiendo salvar la categoría que no olvidemos era el objetivo inicial y alcanzando una meritoria fase de ascenso a 2ª B.
¿Quieres decir algo a la afición mensajerista? En primer lugar agradecerles el cariño y apoyo recibido durante todos estos años en los que fue una satisfacción y orgullo personal vestir la camiseta roja del C.D. Mensajero. Espero haber contribuido con mi pequeño granito de arena a alegrarles en tardes y mañanas vestido de rojo y negro.
Les diría que estén con su equipo, algo que siempre caracterizó a la afición mensajerista, pues su respaldo siempre fue importantísimo tanto para lograr las metas más importantes como para superar las situaciones más complicadas.
Y culmino con unas palabras que representa desde hace mucho tiempo el sentir rojo y negro: “DA GUSTO SER DEL MENSAJERO”.


