Cuadro de texto: MANOLO ACOSTA: “Seguimos trabajando y pedimos tranquilidad, porque todo lleva su momento”.
 

 

 

 


 

El Director Técnico del CD. Mensajero quiso analizar la situación actual que vive el equipo rojinegro en los micrófonos de COPE-La Palma. Un momento que pasa sobretodo por el complicado lugar clasificatorio que se ocupa en la Tercera División.

 

Anoche, la Junta Directiva mensajerista celebró la habitual reunión de los lunes, en la que se decidió continuar valorando el momento presente en la tarde de hoy: “hemos hecho una valoración profunda y esta tarde nos reuniremos de nuevo. Solo pedimos tranquilidad y que se piense que si se toma cualquier medida es por el bien del Mensajero, porque no lo vamos a dejar caer. Seguimos trabajando e insisto, pedimos tranquilidad, porque la gente quiere que se tomen medidas “anteayer” y todo lleva su momento. Vamos a intentar no equivocarnos”.

 

Cuestionado sobre si se podía dar por destituidos a los técnicos rojinegros, Ceire Vargas y Falo Martín, Acosta reconocía que “a esta hora de la tarde los entrenadores no están cesados, ni mucho menos. Tenemos que comentar con ellos todo lo que está ocurriendo y ya se verá. No hay nada. Cuando los entrenadores ven que las cosas no van bien todos se empiezan a mover, pero en esto hay que ser como los carpinteros: medir cinco veces y cortar una. Estamos valorando varias cosas, entre ellas el estado de algunos jugadores y todo depende de lo que pase esta tarde, porque la de hoy es una continuación de la reunión de la Directiva de ayer que aún está sin terminar y en la que queremos tomar contacto con el cuerpo técnico”.

 

La plantilla se ejercitó en la tarde de ayer en las instalaciones del “Silvestre Carrillo”, en una sesión que se vio mermada de efectivos ya que solo 11 jugadores estuvieron disponibles para la misma. La valoración que hacía Acosta sobre la falta de recursos “humanos” era clara: “siempre hay limitaciones, somos concientes de ese tema, pero siempre se corre este riesgo cuando eres un club que económicamente no es boyante. Es muy fácil fichar a 24 jugadores para evitar verte con pocos efectivos, pero no es viable. Como entrenador me gustaría tener la posibilidad de tener muchos futbolistas y dejar a 4 ó 5 en cada convocatoria. Pero también tenemos que ver que la situación económica general impide hacer estas cosas”.

 

Se ha hablado (y se habla) mucho en los mentideros futbolísticos capitalinos desde principio de temporada acerca de lo justa que era la plantilla mensajerista para afrontar la presente temporada. Lógicamente, la razón es económica: “el presupuesto es el que es y hemos fichado jugadores importantes para el equipo. ¿Que teníamos que haber contratado más jugadores y con más corte defensivo y veteranos? Te digo como entrenador que sí. Pero tenemos que conjugar todo esto con el tema económico y limita mucho. Repito, me gustaría tener 22 jugadores, un ojeador y un entrenador de porteros… pero no lo podemos tener. Una cosa es lo que se quiere y otra es lo que se puede. Y no le quito razón a los entrenadores ni a los aficionados cuando te piden más. El problema es que luego traes dos defensas y dos delanteros… y no tienes con qué pagar a los jugadores y les empiezas a fallar. Esto no es tan fácil”.

 

También se le preguntó sobre la idoneidad de que el Mensajero haya salido “a tumba abierta” en todas las competiciones que ha disputado: “pasado el tiempo sí, pero teníamos claro que eliminar al Marino suponía 3000 euros de beneficio. En la “Heliodoro” había también otro ingreso en caso de seguir pasando rondas. Recuerdo el final de la temporada pasada cuando nos marcamos el objetivo de quedar entre los seis primeros para disputar la “Copa Federación”, y ahora no podíamos renunciar a hacerlo con todas las garantías. Cuando se juega hay que salir a competirla, con los medios que se tienen y si tienes pocos tendrás que hacerla con pocos”.

 

Eso sí, en todo momento el Director Técnico ha querido transmitir que pese a las apreturas económicas la plantilla mensajerista está capacitada para estar en una situación clasificatoria más holgada: “yo pensaba desde el principio que el equipo podía estar en una zona tranquila y mirando hacia arriba. Así lo veía yo. Pero es muy fácil hacerlo antes, porque después llegan las lesiones, las sanciones… Y no he querido oír en la caseta ni en las reuniones que he mantenido que el objetivo sea salvarse”.

 

Finalmente, sobre el partido del próximo domingo, que se prevé trascendental para el devenir más cercano del equipo, Manolo Acosta era rotundo: “las Zocas es un equipo de la guerra nuestra. Y tenemos que ganarles”.